XLVIII
Solo quedan palabras,
de lo que una vez fue
amor,
palabras que fueron
cenizas,
al romperse mi
corazón.
XIL
Solo tus ojos pueden
ver,
las cenizas de mi
amor,
que como la rosa se
marchitó,
yY juró no volver a
arder.
Cenizas que se
fueron,
empujadas por un
viento,
frío y helado,
que nublaba mi
pensamiento.
Comentarios
Publicar un comentario