LVI
Estoy contigo, a tu
lado,
siempre dispuesto,
un deseo, un susurro
en el viento.
Mi voluntad es tuya.
Ámame, construye mi
vida.
Te quiero.
LVII
Fuentes del amor,
derramadas en el
tiempo,
manantial del que
brotan
todos los
sentimientos.
Déjame beber,
del caudal de tu
cuerpo,
para poder encender,
la llama que aún
siento,
y jugar a ser niños,
felices y sedientos,
de tu agua cristalina
y de dulces
pensamientos.
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