XLIII
En las noches de luna
llena,
estando solo en la
playa,
observo las luces de
los barcos,
perderse en las
entrañas,
del mar sombrío que engulle,
tantas ilusiones
amadas,
y, sin embargo,
refleja,
a la gran luna
pálida.
¿Es que acaso temes,
que tras la noche
venga el día,
y el sol te ilumine,
transformando la
oscuridad,
en fuente de alegría?
XLIV
Es mi amor un mar
inmenso,
y son las olas mis
manos,
que arañan la arena
que pisas,
para atraerte a mi
lado.
XLV
Dulces momentos
que vuelven a fluir,
en el cauce
de mis pensamientos.
XLVI
El año se acaba,
Se olvidan las penas,
Cantando las alegrías,
para abrir
un nuevo año,
cargado de fantasía.
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