XVIII
Sueno, es un sueño,
que amo, siento y
muero,
cada día y a cada
momento.
Recuerdos alegres
mantenidos en
secreto,
ocultos bajo el
oscuro brillo
de la furtiva mirada.
Clamo a Dios,
pido al cielo,
me mantenga sereno
desbordando alegría.
Pero es un sueño,
Y despierto.
IXX
Solos los dos,
mirándonos a los
ojos.
¿Quién necesita
palabras?
Nos despedimos en
silencio
derramando unas
lágrimas,
porque ya no nos
veremos,
Ni sentirás mi
cuerpo.
Nos tenemos que
separar,
alzar cada cual su
vuelo,
en direcciones
opuestas,
hasta alcanzar, cada
uno,
su propio sueño.
Pero no te olvido
y junto a mi pecho,
llevaré eternamente
tu recuerdo.
XX
Veo en tus ojos
la sombra de un recuerdo.
Una herida sufrida
hace ya algún tiempo.
Que te mantiene apartado
de cualquier sufrimiento
y ahoga tus deseos,
en un pozo de sufrimiento.
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