I



Mírame a los ojos y observa

¿Qué ves?

La nada, un gran vacío

que mi razón no abarca.

¿Es que acaso tu cuerpo

ha quedado sin alma,

o le falta la chispa

que anima su gracia?

Pero sí, ahora lo veo.

No es la vida, ni es el alma,

es un rostro atormentado

que se guarda sus lágrimas,

un corazón vacío que ama,

pero cuyo amor intenso

acaba en la nada.

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